Detritus
En la parrilla visual hay un residuo que subyace del gris contemporáneo expuesto por Sloterdijk. Una bilis comestible. Un reflujo. Una rebaba.
Sloterdijk, señala y “afirma que la capacidad de mutabilidad del gris lo convierte en el color de nuestro tiempo, pues es símbolo de una era de indiferenciación y -nos alerta Sloterdijk- puede llevarnos hacia una neutralización moral que se opone a la celebración contemporánea de la diversidad”.
Gris fake y detritus resultante junto a la sociedad en red, mediada y crítica. Desvinculado de las instituciones, en su mayoría, pero visible en su aparato, así como, afianzado en un código ético pautable, aplicable, diverso y atemporal. Queer y activista. Universal.
Despertar woke frente a la cultura de ostracismo y la cancelación. Discursos humanos y cívicos frente a expiaciones y censuras. Lo “políticamente correcto” como establishment anti contestatario y la lucha antifascista ecologista.
Fanáticos de la imagen de uso anestesiante, en lo social y en lo público, frente a habitantes del detritus. Contrabandistas del sentido. La otra vida del objeto. Entidad recosificable. Prefijo Re-